Pandita junio 5, 2018

La chica de los carteles II
(La noche de los amantes)

Introducción
Esta es la continuación de la saga entre dos desconocidos que se conocen en una red social, y buscan estar en mayor contacto día a día. Cada uno diferente pero hay algo que les emociona y eso puede provocarles divertidas y excitantes experiencias. Disfrútenlo.
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Continúan las aventuras de la tierna Natalie y su hombre.
Deje a Natalie en su casa, nos despedimos y comencé a caminar por la banqueta mientras que de vez en cuando volteaba a verla me gusta su forma de caminar, fue cuando me asaltaron algunas dudas.
-Aunque no me interesan tanto las relaciones formales ¿qué siento?, ¿esta chica ha ganado terreno en mi corazón? No, es muy pronto, además ¿Qué siente ella?, solo se han visto una vez ¿y te ha impactado?, ¿qué fue ese sentimiento al despedirnos? ¿Acaso ella estará pasando lo mismo?
Y así continúe mi camino con una sola idea, continuar con lo que habíamos desatado.
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Mientras tanto en la casa en la casa de la chica.
-He vuelto mamá-
La madre de nombre Lourdes una mujer jovial con casi la misma edad de Diego se mostraba la mayor parte de la casa cómoda con ropa ligera pero cuando salía acercaba un remolino de miradas a su alrededor de los hombres que se fijaban en sus encantos y en las mujeres por pura envidia, lo cual no era menos ya que tenía un cuerpo bello, con unas hermosas piernas que hacían destacar su cadera, y un busto más bien mediano pero con pezones duros y oscuros. Ella al igual que su esposo Carlos son doctores respetados y conocidos dentro de la índole social por su carácter amable así como su fama que se han venido ganando con los años.
-Vaya que has vuelto temprano, hablé con tus hermanas al parecer se quedarán con tu abuela unos 3 días más espero que no las consienta demasiado y dime ¿Quién es ese señor con el que andabas en el parque?, salí de de compras y creo que te observé mientras quedé atrapada dentro del taxi por el tráfico debido a una de las procesiones del barrio del centro.
-Es sólo un amigo-
– Sabes que nunca te he prohibido nada, sólo espero en verdad que sea tu amigo, ten cuidado y espero que tu padre no se te entere de la edad de tu amigo. Y a propósito, ¿Qué edad tiene?, ¿a qué se dedica?, y ¿cómo se llama?-
En eso se escucho que sonaba el teléfono de la casa, y mientras contestaba la madre de Natalie, esta corría a su habitación al escuchar que era una amiga de su madre para saber los chismes de estos días y así evitar cualquier sermón. –Te salvo la campana chamaca pero ya me tendrás que entregar cuentas- gritaba la madre mientras tapaba el auricular, sintiendo todas y cada una de las palabras que le caían en la espalda-.
-Te salvo la campana Natalie- Se decía a sí misma una y otra vez.
Tan solo cruzo el marco de madrea de la puerta tuvo la sensación de tranquilidad mientras cerraba el picaporte y hachaba seguro por si el ogro de la madre (así le llamaba regularmente) se le ocurría seguirle Aunque sólo fue momentánea ya que en un minutos se escucho el golpeteo en la entrada de su cuarto.
-Natalie-
-Mande mamá- decía mientras colocaba sus gafas en el buro, yacía recostada en su cama sobre las cobijas con estampado de cebra y observaba las paredes blancas desnudas sólo cubiertas por algunas decoraciones juveniles.
– Me llamo tu padre, al parecer hace falta personal en el hospital, debido a las fiestas va en aumento el número de pacientes, principalmente por insolación, quemaduras y hasta alguno que otro accidentado. Comes bien y cualquier cosa nos hablas al móvil- decía Lourdes mientras prácticamente corría milagrosamente con zapatillas negras, bolso marrón y llaves en mano, y por supuesto su bata blanca bajo el brazo.
-Ok, me avisan si toman el turno nocturno- Decía con una gran sonrisa traviesa mientras se alegraba de su aparente tranquilidad, fuera sus padres a nadie daría explicaciones. Y mientras escuchaba alejarse el vehículo de su madre en marcha brincaba sobre la cama, y de pronto un pensamiento le hice detenerse.
– ¿Y ahora qué pasará con Diego? Decía mientras se sentaba cruzada de piernas notando aún más su ya de por sí inflamado monte de Venus, logrando que el cierre del short blanco comenzará una lucha por querer ceder a la presión. Ella al notarlo opto por desabrocharlo completamente y con total naturalidad se los quito, mostrando sus braguitas blancas y no pudiendo evitar pasar un dedito en medio de sus hermosas piernas rozando sus muslos hasta pasarlo enteramente por en medio de sus labios vaginales, cerrando los ojos, abriendo la boca y emitiendo un sonido que venía del interior de su alma.
-¡Diegoooo!

En la casa de él las cosas no eran muy distantes, ya de noche sentía encender nuevamente su libido al recordar algunas escenas de lo suscitado en el parque horas antes.
-Natalie, en verdad me dejaste todo caliente, si es que me encantas mamacita- Pensaba él mientras trataba de ver la película subtitulada con letras amarillas de “50 sombras de Grey¨” que curiosamente le había pasado una amiga, y en lugar de distraerlo hacía que en cada escena, viera a ala sumisa de Anastasia pero con las facciones de Natalie, era un embrollo su cerebro que lo excitaba cada vez más con cada palabra que leía. En una de las escenas en la habitación roja, decidió ponerle pause y con la verga completamente erguida se salió al patio trasero para refrescarse un momento.
-Natalie quiero cogerte mi amor- pensaba mientras pensaba como en aquel parque saboreo los jugos de su musa, como le resbalaban por los gruesos muslos, los cuales él se entretenía chupando y succionando a base de lengüetazos y besos. Recordaba el mismo instante que ella le tomo el miembro por encima de la ropa y llego a tocarlo de modo obsceno que a ambos les hizo sentir un escalofrió de puro placer.
-Natalie te voy a coger muchas veces y te enseñaré a disfrutarlo- Pensaba para sí mismo en la profundidad de su habitación mientras que veía su árbol de navidad adornado con esferas doradas y ya colocado en su sala le hizo recordar el colgante de aquella chiquilla que se balanceaba entre sus pechos en forma de pino. Meneo la cabeza sonriendo pícaramente y decidió apagar el televisor e irse a su cuarto a revisar si le habían enviado algunos correos de su trabajo.
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Y de pronto teléfono sonó ruidosamente que logro un sobresalto en la colegiala e inmediatamente se escucho al levantar la bocina.
-Bueno ¿Natalie?
-Si papá, ¿qué pasó?
-El hospital es una locura hubo un accidente en el cruce de las calles de Venezuela con El Salvador, junto al convento de la virgen María, se incendio un local y muchas personas tragaron humo, no nos esperes, llegaremos a casa después de medio día, por cierto tus hermanas no volverán hoy me lo aviso tu mamá, duerme temprano y adiós- Decía esta última frase el Dr. Carlos mientras corría nuevamente a servicios de urgencias y no esperando respuesta de su retoño.
Se escuchaba el alboroto de sirenas, gritos así como a doctores solicitando medicamentos con nombres difíciles de distinguir y de pronto silencio total seguido por el inconfundible sonido de llamada terminada en el teléfono.
-Bueno Pussy (decía mientras abrazaba a su gatita) esta noche estaremos nuevamente solos como tantas que llevamos este año- decía mientras su faz se entristecía un poco al recordar las ausencias de sus padres. Pero hubo un pitido que alerto, y volteando recordó que había dejado su Facebook abierto, y tenía un mensaje de llegada, se asombró pero mayor fue su sorpresa al encontrar que el remitente no era de otro más que de su amado Diego.
-Hola Natalie-
Su cara de ella era de ensueño, estaba altamente alterada, nerviosa y sin saber que hacer pero con una firme determinación continuar con ese hombre y para sus adentros “con su hombre”, tenía una total disposición a ser llevada por los caminos del amor y el deseo que de tan solo pensarlo se humedecía en sus adentros.
-Hola Diego- su nerviosismo hacia su aparición nuevamente ¿qué le podía decir?, ¿cómo se expresaba ante ese macho alfa que le hacía palidecer y soñar con unas cuantas palabras?, ¿era posible amarlo?
Las flores amarillas que tapizaban alguna parte del jardín vecino parecían sonrojarse al sentir la fuerza sexual que emitían ambos cuerpos, irradiaban esa sensación de placer y lujuria que era bendecida por una hermosa luna llena.
-¿Cómo te fue? ¿Te regañaron? – trataba el de romper poco a poco esa tensión y consiguiendo un poco de relajación.
-Bien, no me regañaron. Sabes Diego, me siento extraña, siento que tal vez no debo verme más contigo, me da miedo.
– Dime, ¿A que le temes?
– A ti, a como haces que me sienta, haces que algo dentro de mí quiera hacer miles de locuras, me siento diferente, es como si una parte me dijera que me alejará pero esas voces desaparecen con tus palabras, me haces enmudecer, después de conocerte ya no soy la misma, me vuelves atrevida, apasionada, siento una tremenda calentura.- Decía esto con su corazón abierto y aún con la excitación de tener a su amante clandestino sólo detrás de una pantalla. Mientras todo esto sucedía no dejaba de jugar con el colgante en forma de pino que con la luz entrante de la luna parecía que los destellos se sincronizaban en forma rítmica formando un baile hipnótico de luces y brillos que invitaban a unir la carne y entregarse completamente.
-¿Quieres que me aleje?- mencionaba Diego con total firmeza, ya que el sopesaba sus palabras y sabía que sólo le apetecía la seguridad y la comodidad de la chiquilla, pensando en lo mejor para ella.
-¡Nooooo!- decía la angustiada chiquilla.- Te quiero cerca de mí, quiero que me beses, ahora que conozco tus besos y tu sentir puedo percibir un suave aroma que me eleva hasta donde tu estas.-
-Haremos algo sencillo, conozcámonos un poco más y tengámonos total confianza, no pongámonos límites; quiero conocer tu corazón y tu alma, quiero sentir cada palabra saliendo de tus labios y quiero que sientas las mías como lo más preciado de tu ser.
-Me comprometo a ser honesta contigo, a obedecerte y a dejarme guiar por tus brazos firmes mientras me cuidas-
-Háblame de ti, ¿Quién es tu mejor amiga?
– Bueno, Ehmm… Verónica, ella es rellenita, usa lentes, cabello con rulos y el cabello corto, ella es asexual, no le gusta ningún género, y pues es muy inteligente, divertida, y muy seca. xDD Otra cosa de ella, es que odia a los hombres, ósea le caen mal todos, xDD y pues nunca habla con nadie, solo conmigo, XD

-Pues tal vez me vea como el que le quiere quitar a su amiga, espero que ella no sienta algo más por ti y lo reprima. Sé que no debo expresarme así de ella ya que no la conozco pero me llego a dar esa impresión. Discúlpame pero a veces soy muy franco.

-No te preocupes, y pues para mí solo es mi mejor amiga, así que no seas celoso. XD

-Tal vez sólo un poco celoso, recuerda que confío en ti.

Conversaron abiertamente acerca de sus gustos y aficiones en los cuales demostró ser un orador elocuente y una persona completamente confiable, mientras ella se mostraba encantada y había algo mágico que le atraía de él tal vez su particular forma de vivir. Ella comenzó a mostrar iniciativa hacia temas más sexuales.
-Y dime, ¿Qué has pensado acerca de lo que pasó hoy? ¿Te gustaría que fuésemos novios?
-Aún no lo sé Natalie, soy honesto contigo y quiero pensarlo bien, ya que me importas en verdad. Quiero que continuemos de este modo un tiempo y yo seré él que te hablaré del tema no lo dudes.
-Vale.-
-Y cuéntame sigues aún vestida con tu short blanco el cual me encanto- esto último lo decía Diego mientras apenas tocaba su miembro recordando ese hermoso cuerpo.
-Jejejeje, ya no, vengo ahora saliendo de bañarme-
– Debes verte preciosa toda mojadita. Dime, ¿Qué traes puesto?-
– Ok, Camisa morada, pantalón largo morado y de rayas, Sujetador blanco, Cachetero morado de rayas violetas. : $ . Estoy muy “provocativa” hoy. Aunque tengo demasiado calor y ahora mismo me quito el pantalón, XD.- Y haciendo lo prometido lo aventó a la cama, para acomodarse en la cama al igual que su laptop. Sentía como su corazón latía más intensamente, así como su respiración se agitaba y una gota de flujo nacía en su interior y resbalaba suavemente por las paredes de su vagina.
-Demasiado provocativa andas, hasta te siento muy sensual y eso me encanta, con una mirada que invitan al deseo mientras tu lengua se pasea por entre tus labios agitando el corazón y sintiendo hasta el más pequeño poro de tu piel estremecerse.- Parecía que podía verla.
-Deossss, no sabes cómo me ponen tus palabras, haces que quiera verte ahora mismo y entregarme a ti- Decía mientras inconscientemente pasaba su mano alrededor de sus muslos, como si intentase saborear más esa excitación temprana.-
-Yo quiero tomarte y besar nuevamente esos labios mientras me entretengo acariciando ese par de piernotas que tienes coronadas por tu conejito, yo también estoy como motor-
-Eres un atrevido… y me encanta –
-Juguemos un poco, busca una regla de esas que usan en el cole y tráela, dime cuando lo hayas hecho-
5 minutos después…
-¡Ya!, no encontraba la puta mochila donde la había guardado, ¿y ahora?-
-Quiero que te mides lo que yo te pido, primero quiero que te alces tu blusa con el sostén y me digas cuando miden tus pezones.-
-¿Queeeeeé?-
-Solo hazlo, veras que nos divertiremos-
-Uff, está bien solo porque me gusta cómo me haces sentir- y poco a poco comenzó a subir sus ropas sintiendo un pequeño escalofrió al sentir cada punta de sus chupones, emitiendo un leve suspiro. –Este… me da pena pero… mide aproximadamente 5 milímetros cada punta. Son pequeños.-
-Oye ya los vi y me encantaron chuparlos, además no debes tener pena conmigo, debes ser capaz de ser cada vez más entregada y desinhibida, soy siempre honesto contigo y te cuidaré debes recordarlo siempre- Decía esto Diego completamente seguro y fundamentado en sus valores.-
-Lo sé y por eso he aprendido a quererte y por eso me atrevo a decirte que “me entrego a ti en cuerpo, mente y espíritu”, dime, ¿qué más quieres saber?-
-Me alegro enormemente mi amor, yo te protegeré siempre. Continuemos ¿Cuánto mide de tu vulva a tu ombligo?-
Natalie se ponía nuevamente de pie y comenzó a bajar lentamente su cachetero por el nerviosismo producto de su excitación, marcado completamente por la humedad en de sus interiores.
-Mmmm, 15 cms., creo, me gustaría más que tú la midieras.-Decía esto mientras aventaba la prenda interior lejos para sentarse abriendo un poco más las piernas mientras rozaba lentamente sus labios virginales con el pasar de un solo dedo. –Me tienes muy caliente.-
-Muéstrame tu cuerpo, tomate una fotografía así como estas, sólo no quiero que salga tu rostro por protección y mándamelas a mi correo, así es seguro.-
-Ok- Diciendo esto tomo las prendas superiores que aún permanecían en parte en su cuerpo, las hizo bolas y las retiró, se acostó en el piso, y tomo sus bragas que había usado como proyectil y se las coloco en una mano como pulsera, logrando de ese modo verse completamente sensual para su hombre, e inmediatamente tomo una imagen con todo el cariño para él. Acaricio un poco su mata de vellos y se repuso enviándole la imagen. -¡Ya!-
-Ya la veo, te ves sensacional, me gusta tu conejito, dan ganas de chupártelo hasta arrancarte miles de orgasmos.- Mientras tanto Diego liberaba su verga que ya estaba completamente parada, le satisfacía estar mejor así, desnudo.
-Mmmm, que rico, yo quiero que me los arranques.- Decía esto mientras jugaba con los vellitos de su entrepierna. Dime, ¿quieres otra fotito?
-Sí, quiero algo especial que hagas, hazlo con calma, quiero que me hagas un ZING (imagen con el nombre de Diego) en un papel quiero que escribas mi nombre, recuerda totalmente desnuda.
-Lo haré, sabes me gusta nuestra relación, contigo soy libre.- Decía esto mientras continuaba desnuda merodeando su cuarto y veía la ropa que usaría el día siguiente, una camisa negra con estampado de pandas, unos short azules, y de interiores un cachetero azul y sujetador con figuras “verdes” que le regalaron de cumpleaños.
-Eres libre y sensual, piensa todo lo que te rodea ahora, es como si fueras liberando cada parte de ti, es como si todo se uniera con tu ser y mostrará tu mayor sentimiento, puedes probar los mismos sonidos del viento y tu corazón a lo lejos se acerca palpitando a cada paso mientras tu boca suelta un suspiro que interfiere con tu humanidad y una gota brillante nace del interior de tu vientre humedeciendo tu intimidad, solo dime que te encanta.-
-Sí, puedo sentirlo todo, continúa mi amor por favor.-
– Quiero que cierres un momento los ojos y te dejes guiar por mí, entregándome tu cuerpo, mente y espíritu, déjame llevarte al mismo lugar donde nació la pasión y el deseo, permíteme mojarte en las aguas de tu naturaleza, y siente cada una de las sensaciones que alberga tu corazón con mis palabras entrégate completa y siente la magia que habita en tu ser liberándote de cadenas que se disuelven con mis besos.-
-Haces que todo mi cuerpo vibre- en ese momento ya nada importaba para ella, sólo él su perfecto amante, aquel que unía su mundo al de ella. Natalie podía sentir su corazón más fuerte latir y su vagina comenzaba a expulsar flujo transparente debido a su propia calentura mientras ella se apretaba los pechos y entrecerraba los ojos por periodos para poder sentir lo que su fisiología le hacía sentir, su dije se balanceaba una y otra vez en cada movimiento de su pecho, mientras al fondo Pussy ronroneaba, cómplice de sus travesuras.
– Permite sentir una vez y las que sean necesarias, abre tu corazón y entrégame la sonrisa que jamás nadie ha conocido, despierta y duerme en un instante mientras mi mano hurga sobre tu pecho, siente la tibieza de mis labios recorriendo tu lecho, y tócate pensando en mí, y suspira mientras te humedeces, siente tu sangre inundar tus muslos mientras despierta el botón de tu intimidad, disfruta la curvatura en tu espalda y sacia mi boca con un beso.-
– Siéntelo, vibra y tócate pensando en mí como una ráfaga de viento que se introduce por tu cuarto, te rodea y te acaricia sin miramientos, quiero que poco a poco tu mano hurgue en tu intimidad y tu mente pronuncie mi nombre como único dueño de tus suspiros, quiero que acaricies cada vello de tu monte entre tu mano sintiendo mi boca conduciéndote al deseo.-
-Estoy haciéndolo todo, casi no puedo ni escribir, estoy completamente húmeda, me gustaría que escribieras todo esto, que el mundo sintiera lo mismo que yo, que se excite pensando en nosotros, eso me haría más feliz, ya no puedo más me estoy corriendo, ven mi amor… estoy sola.-
-¿Estas segura?
-Si ven, no quiero estar sola, no quiero estar con nadie más que no seas tú… – decía esto mientras un orgasmo llegaba fuerte, su vagina se contraía y el pecho se alzaba con sus respirar acelerado, los jugos llenaban sus muslos de néctar y una lagrima de felicidad corría por su mejilla.
-Voy hacia ti, mientras continua tocándote…- con su erección a todo lo que da, Diego se vistió lo más rápido posible mientras se escuchaba la canción de “Propuesta indecente” sonando en la radio.-
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El hospital poco a poco se iba tranquilizando y algunos doctores y enfermeros descansaban tomando algún refrigerio. El doctor Carlos sonreía a su esposa mientras ambos tomaban una taza de café y ella a su vez le devolvía la sonrisa, no creía la suerte de tener una gran mujer a su lado hasta en los momentos difíciles de su profesión.
-¿De qué te ríes tonto?-
-De lo suertudo que soy por tenerte a mi lado-
-Insisto eres un tonto- Volvía a sonreírlo animadamente.
-¿Y tú?, ¿en qué piensas?- comentaba el doctor mientras daba un sorbo a su taza de café.
-En Natalie, sabes que no me gusta que pase tanto tiempo sola y más que no se encuentran sus hermanas en casa, además… no nada- pensaba Lourdes mientras recordaba haber visto a su hija muy contenta al lado de ese hombre maduro, aunque se veía que era un caballero y tenía la sospecha de que le habían hablado muy bien de él, trataba de recordar si era el aquel de quien le habían cuchicheado sus amigas, una tarde mientras tomaban un aperitivo en un café del centro.
-Natalie ya no es tan pequeña pero si tanto te preocupa regresa con ella, el trabajo aquí ha menguado, ve y así te sentirás más tranquila.-
-Quisiera llamarle pero debe ya estar acostada por la caminata que fue dar por el parque, esperaré un poco más si ya no llegan más pacientes iré a verla…

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